Todos los problemas de los hijos de Ptah se olvidan en cuanto comienzan a hablar. Son serenos, alegres y populares, aunque también vanidosos e impulsivos. Les encanta el romanticismo, el enamoramiento y la vida en pareja sin descuidar su espacio personal y su libertad. Su misión es la de proteger, organizar y trabajar en pos de que los sueños se cumplan.
